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miércoles, 22 de julio de 2015

DÍA 21 DE JULIO DEL 2015.- Más molinos.



01.- En otra de las habitaciones del interior del recinto principal ha aparecido la base de otro gran molino rotatorio (meta). Aparte de los numerosos fragmentos hallados en las fosas de saqueo, esto significa que había como mínimo tres y quizá cuatro grandes molinos funcionando en el recinto, sin duda más de los necesarios para una pequeña guarnición. Lo repetimos una vez más: esto no era una atalaya de vigilancia, ni muchísimo menos. Cada vez más se parece a un recinto de tipo palacial.

02.-  Al fondo, detrás de otro gran molino, nuestra salvación este año. Estas livianas carpas móviles permiten gozar de un poco de sombra en el desierto…

03.- Vista del cuadrante suroriental del recinto interior, con el gran foso de saqueo de la estancia D y la estancia F al fondo. El yacimiento toma día a día un aire espectacular, digno de una visita detallada.



04.- Estancias D1 y D2. El enlosado de D2 es magnífico, al igual que el alzado de muros de piedra y adobe.



05.- En el sector sur, al exterior del recinto, hemos abierto otro corte para comprobar si el gran muro de zócalo ciclópeo que nace junto a la escalinata de piedra recorre toda la cima del cerro. Estamos en ello…

06.- En la zona oriental estamos cubriendo con geotextil y rellenando los dos sondeos estériles que abrimos el año pasado para tratar de localizar alguna traza de la cimentación del muro ciclópeo por su fachada oriental. Hechas las comprobaciones y los dibujos y fotos pertinentes, estos sondeos pueden cubrirse para facilitar la excavación y la v isita al yacimiento. De hecho, es psicológico, pero ahora el ojo ‘entiende’ mejor el conjunto arquitectónico imponente que se revela día a día.




07.- Satisfacción por el trabajo duro y bien hecho, extensible a todos y cada uno de los casi cincuenta excavadores que en dos turnos han colaborado en los trabajos de esta campaña. Bravo por todos!


jueves, 10 de julio de 2014

DÍA 10 DE JULIO.- Nos encanta la basura...

La excavación ha alcanzado ya la velocidad de crucero. Tras las múltiples visitas de ayer , hoy ha sido un día de intenso trabajo en la tranquilidad –relativa- que supone la labor de más de veinte personas. Diego, el topógrafo, ha pasado la mañana preparando trabajos de fotogrametría. Lucía sigue buscando la mejor forma de detener la agresión de musgos y líquenes que cubren la superficie de algunos muros largos siglos expuestos a los inviernos de la zona. Eduardo y Antonio siguen delimitando -en sus respectivos sectores- la muralla perimetral y excavando las estancias interiores. Mercedes sigue controlando eficazmente los materiales que vamos excavando… en estos casos la mejor prueba de que un equipo funciona como un reloj es que, en el primer cuarto de una excavación, todo se desliza con suavidad, como una máquina bien engrasada.
Mientras, Mónica ha comenzado a excavar la parte todavía cubierta del muro norte, para dejar el lienzo completo visible y visitable. Probablemente siga apareciendo en este sector el basurero que comenzamos a excavar en 2012. A los arqueólogos, todo hay que decirlo, nos encanta la basura antigua, ya que proporciona una imagen fiel de la comida y de muchos aspectos de la vida diaria de las poblaciones antiguas. Más o menos como hoy en día, cuando se dice que estudiar la basura de una familia es una excelente forma de conocer sus hábitos alimentarios y de consumo, su nivel de vida y sus gustos…
01.-Hemos reemprendido los trabajos en el sector norte del yacimiento, para terminar de despejar la muralla por esa cara. Mónica, Andrés –un excelente colaborador que nos ha enviado el amigo Andrés Adroher- , junto con Manuel y Rafael, han retirado la capa superficial y de
inmediato ha aparecido un nivel -ya conocido por el sondeo- de 2012 con material ibérico incluyendo una olla de cocina bastante completa, similar al material del basurero encontrado pocos metros a la este.

02. Diego ha apostado a que no seríamos capaces de publicar su pose de sílfide encima del muro UC1002. Pues aquí la tienes, Diego. En realidad nuestro topógrafo es un trabajador incansable que además está siempre está de buen humor. Y si tenemos en cuenta que a las alturas de esta foto llevaba casi seis horas trabajando duro bajo un sol de más de cuarenta grados (al sol), y que esas piedras abrasaban, vemos que la muestra de pose profesional tiene su mérito.
03.- En efecto, aquí tenemos a Diego jugándose el tipo tomando fotos para su restitución fotogramétrica posterior empleando software especializado.

04. Fernando patea incansable los distintos sectores de la excavación, atento a todos los hallazgos y a todos los problemas… pero también se ha buscado una excelente oficina a la sombrita, donde se refugia de vez en cuando para planificar, hablar por teléfono, estudiar los planos y enfrascarse en las mil tareas que exige el desarrollo del trabajo de campo.

05.- Lucía por las tardes trabaja sobre los metales al aire libre y con mascarilla, ya que aunque no tenemos un laboratorio completo sobre el terreno, sí procuramos tratar y proteger los materiales delicados según aparecen. El torno exige, a falta de campana, trabajar con la mejor ventilación.
06.- Eduardo y Luisa trabajan en la gran habitación rectangular delimitada por grandes muros de adobe que hemos denominado provisionalmente ‘estancia B’. Es la demostración evidente de que el interior del recinto no era un basamento macizo, ni una torre como las atalayas medievales, sino un espacio de hábitat con diferentes habitaciones. Aparentemente se distingue poco, pero un ojo entrenado reconocerá enseguida, a derecha e izquierda, los muros de adobe, degradados pero muy bien conservados para lo que es habitual.

martes, 17 de septiembre de 2013

Día 17 de Septiembre...

FOTO 01. Hemos comenzado a excavar la segunda mitad del gran muro meridional (la parte suroriental). Se dejó en reserva por si era necesario comprobar alguna hipótesis a partir de la excavación de la mitad sur-occidental, y por razones logísticas. Ahora estamos  comprobando que se repite la misma secuencia de derrumbes. Entre ambas partes de la excavación se aprecia un trozo sin excavar, como un pasillo elevado. En Arqueología se denomina ‘testigo,’ y sirve para controlar y dibujar la estratigrafía, y para facilitar el acceso a la parte alta de la muralla y al recinto interior. Eventualmente, cuando esté todo controlado, se retirará también el ‘testigo’.

FOTO 02. Hoy ha amanecido nublado e o incluso con niebla. Se ha agradecido un poco de fresco hasta las doce o así. Pero teniendo en cuenta nuestras experiencias de trepar al cerro en invierno, y la recurrencia de la niebla y nubes bajas, encajonadas desde el vecino (y muchísimo más elevado) cerro de Jarcas, confirman que los iberos (o ibero-romanos) del recinto debían pasar pero que mucho frío y humedad en invierno. Y que la visibilidad desde la altura, ya de por sí limitada en varias direcciones (sobre todo hacia el sureste, este y norte) sería casi nula. En cambio, el Cerro de la Merced es mucho más un hito desde abajo, tanto si se viene desde Cabra como desde Carcabuey. Es probable que lo tengamos que analizar así,  más como un hito topográfico y escenográfico visible desde el valle, que como una atalaya para dominar visualmente el territorio. Hay que cambiar 180º el paradigma de análisis, la forma en que ‘leemos’ el cerro mismo desde el punto de vista del paisaje arqueológico.

FOTO 03. En esta foto se aprecia, a la izquierda, el molino (o mejor dicho, la parte inferior fija del molino circular) que descubrimos ayer lunes, y a la derecha, el hueco de donde salió, justo al pie de la muralla. En principio, es sumamente improbable que formara parte del muro, como pieza reutilizada, ya que no corresponde al gran zócalo ciclópeo, y tampoco es probable que formara parte del paramento superior de sillarejo, bastante regular.  Tampoco está in situ, como si hubiera estado en el espacio entre el recinto interior y el exterior, todavía no excavado: estaba hincado boca abajo, falta el catillus o parte superior móvil del molino, y tampoco ha aparecido la plataforma donde habría sido asentado. De modo que dado su peso y volumen, parece como si hubiera sido arrojado desde el interior del recinto, aunque también pudo haber estado instalado en el exterior, y haber sido desplazado unos metros desde su posición original. EN tal caso, debiera aparecer el catillus y la plataforma en algún  punto cercano de la zona que ahora excavamos. En todo caso, y junto con la presencia de pesas de telar, fusayolas (empleadas para el hilado), y otros elementos domésticos, parece cada vez más claro que, sea cual fuere su función primordial, el recinto del Cerro de la Merced nunca fue una ‘torre’ exclusivamente militar.

FOTO 04.  El pequeño sondeo controlado por Luisa en la base del muro occidental ha confirmado que estamos en la base de la muralla, que la cimentación es nula y que el muro ciclópeo se asienta sobre pequeñas piedras, encajadas y debajo, en medio de un contexto de tierra negra muy distinta del nivel de uso ibérico. El panorama confirma plenamente la secuencia y técnica de construcción que el año pasado documentamos para la base de la cara norte del recinto.  

FOTO 05. Una de las tareas más frecuentes en el campo es barrer, una y otra vez, desde la superficie de una baldosa hasta grandes extensiones de terreno, la cima entera del cerro incluso. Eso permite despejar el campo operatorio, ver las manchas de color del terreno que denuncian muros, agujeros, fosas, etc., antes de excavarlas, y permiten que no se mezclen las Unidades Estratigráficas. Es un requisito constante del trabajo de capo. Aquí Ega las está pasando canutas para barrer el sector que le ha sido

lunes, 16 de septiembre de 2013

Día 16 de Septiembre

Foto 1. Comenzamos la tercera semana de la excavación enfrentándonos a la furia de Sol Invicto, que nos azota con uno de los mayores picos de calor de este mes. Abrimos un sondeo en el lado occidental  con objeto de documentar el sistema de cimentación del muro ibérico y comprobar la presencia o ausencia de niveles de ocupación anteriores. La dificultad de este empeño exige que se utilicen herramientas pequeñas y mucha paciencia, en un proceso de “cirujía arqueológica” que Luisa y Jorge (en la foto) han cumplido a la perfección.  

Foto 2. Hoy hemos recibido la visita de dos agentes del cuerpo de la Policía Autonómica, cuyo interés y estrecho control del yacimiento agradecemos sinceramente. Antonio les ha explicado los avances de la presente campaña. 

Foto 3. En la zona sur (4) del yacimiento, donde la excavación avanza a gran velocidad, se va descubriendo un gran lienzo de muro ibérico bajo un gran derrumbe de piedras. La sorpresa, en el día de hoy, ha sido al voltear una de esas piedras y descubrir que se trataba de una pieza de un gran molino de época ibérica, más concretamente de una meta o elemento pasivo. Se empleaba para la molienda de cereales y otras semillas, y cuenta con paralelos en yacimientos tanto cercanos (Priego, Almedinilla), como lejanos (Calafell, Cataluña), siempre de época ibérica. Este tipo de molino será copiado -casi plagiado- por los romanos, que fabricarán un modelo similar. En la foto, el equipo que ha descubierto el molino, posa con muy merecido orgullo frente a la pieza. 

Foto 4. Una de las tareas que se realizan en el taller es el lavado del material hallado a lo largo del día (en su gran mayoría cerámica). En la imagen vemos a Ega esforzado en esta tarea con un fragmento de cerámica.