sábado, 23 de julio de 2016

Sabado 23 Enlace con la Junta de Andalucia

 Ayer tuvimos una visita no por obligada menos grata. Estuvimos con Alejandro Ibáñez Castro, nuestro inspector y enlace con la delegación de Cultura y la Junta de Andalucía. Además de compartir unos excelentes boquerones en vinagre –Alejandro siempre ha sido un gastrónomo además de veterano arqueólogo-, tuvimos una sesión de trabajo, y sobre todo nos trajo su evocadora y divertidísima novela, ‘Pesadilla arqueológica’, que a todos los veteranos de la arqueología cordobesa nos trae recuerdos de otros tiempos…

Viernes 22 de Julio

Otro de los equipos, formado por Antonio (en primer plano, concentradísimo y trabajando mientras escucha cantos ortodoxos medievales de las montañas de Armenia) y Eduardo al fondo (probablemente escuchando Metallica, aunque no lo parezca) trabaja sobre las unidades estratigráficas, reconstruyendo la secuencia que es la ‘vida’ del yacimiento.



 En el centro, Antonia -que es de las más veteranas del equipo- está haciendo con nosotros su Trabajo de Fin de Master (como Carolina), en este caso sobre tratamiento digital y reconstrucción en Tres Dimensiones de materiales arqueológicos. Este es el futuro.




 Mientras tanto Ega bucea entre las casi 600 bolsas de material cuidadosamente rotuladas, que nos pasa a Lola, Guadalupe y Fernando para su clasificación preliminar y luego dibujo y fotografía.


jueves, 21 de julio de 2016

20 de Julio. EGA ha reaparecido!!


Seguro que nos echabais de menos, pero es que el ritmo de trabajo es agobiante. La máxima prioridad la tiene el dibujo de materiales (cerámica, metales…). Y en eso tiene un mérito enorme el equipo de dibujo a tiempo completo, formado por Guadalupe y Lola. A Lola ya la conocemos desde hace… bueno, unos cuantos años, y siempre es un privilegio trabajar con ella. Pero Guadalupe se ha incorporado este año (foto 1) ¡ y es un fichaje excepcional.!...

 En la foto 2 tenéis uno de los dibujos de cerámica. Primero busc
amos en las bolsas de su Unidad Estratigráfica todos los fragmentos que pueden pertenecer al mismo vaso. Luego se buscan piezas en las UEs adyacentes. Luego se pegan provisionalmente las piezas que casan y se calcula si es factible restaurarla. Luego se dibuja a escala 1:1, lo que nos permite saber el tamaño, forma exacta e incluso calcular la capacidad del recipiente. Luego se digitaliza para montar las láminas de la futura publicación.
 
 
 

 Carolina (foto 3) ha sido otro de los grandes fichajes. Está haciendo con nosotros su Trabajo de Fin de Máster, y estas semanas se ha encargado de cuestiones de informatización de material. Un trabajo pesado de miles de fichas, pero indispensables. Carolina se ha tenido que ir, pero la echamos mucho de menos.

 Y a quien seguro que todos recordáis es a Ega, gemelo de Brense, nuestra mascota y compañero de fatigas. Aquí está, ayudando con los platitos rituales del posible santuario.

Estudios geológicos y de vegetación


FOTO 1.- Al tiempo que trabajamos en el laboratorio, sigue el trabajo en el campo.
Por un lado, Francisco García Montoya, nuestro botánico, sigue trabajando sobre la vegetación del Cerro de la Merced.
Por otro, Fernando Perez Valera y Jose Antonio Lozano, geólogos de la Universidad de Alicante y de Granada, han estado en el yacimiento para realizar un doble estudio: uno destinado a identificar y caracterizar la piedra empleada en la constru...cción del recinto y del monumento, y otro de materiales constructivos de cara a la restauración y puesta en valor.
Ha subido también Alba Menéndez, nuestra última y bienvenida incorporación al equipo.



FOTO 2.-Analizando los bloques empleados en la muralla. Esta piedra, en particular, es distinta al resto.

FOTO 3.- Para el análisis de muestras.

DIBUJANDO... El ritmo de dibujo es espléndido…


Somos noticia en Diario Córdoba

Investigadores analizan las piezas halladas en el Cerro de la Merced

jueves, 7 de julio de 2016

¿Cómo clasificamos el material?


 
Decíamos ayer que para controlar el contexto de los materiales excavados –cerámica sobre todo, pero también huesos, metales, muestras de tierra o de revoco etc.- se agrupan juntos en bolsas o cajas, ya en el yacimiento, todos los fragmentos que proceden de una misma ‘Unidad Estratigráfica’ (o UE).

La UE es la unidad mínima de información estratigráfica en un yacimiento, resultado de una acción humana o del paso del tiempo. Por ejemplo, la zanja de cimentación de un muro, el enlucido de una pared, un pavimento, pero también el relleno de un pozo, o la tierra y escombros depositados  por un derrumbe, etc. 

Una UE que resulta de un trabajo de construcción humana es una Unidad Constructiva (UC); una resultado de una excavación (el hoyo propiamente dicho, no su relleno) es una Unidad Negativa (UN); el relleno de un hoyo, o una capa de tierra depositada por el paso de los siglos o la acción humana para rellenar el terreno es una Unidad Sedimentaria (US).

En el Cerro de la Merced la unidad básica de excavación y documentación es la Unidad Estratigráfica, que puede ser muy grande o muy pequeña, que puede ser extraída (el sedimento que cubre una habitación) o conservada en el lugar (un muro).

Cada pieza individual tiene una ‘sigla’ o clasificación que tiene este aspecto: CM15/1184/235/21-07-2015/5690.

Donde  CM15 significa el yacimiento (Cerro de la Merced) y el año de campaña (2015).

1184 es la Unidad Estratigráfica sedimentaria (una Base de Datos informática recoge los datos de cada UE.)

235 es el número de bolsa en que se recogió el material en el campo. Los números de bolsas nunca se repiten, de modo que se puede controlar que no falte nada. Logicamente, una UE grande puede tener varias bolsas distintas, incluso con material excavado en diferentes días.

21-07-2015… bueno, no creo que haga falta explicar eso…

5690: Cada objeto tiene un número de inventario (ya llevamos muchos miles) que lo individualiza dentro de su UE.

 En el laboratorio tenemos un sistema de bases de Datos relacional (varios ficheros enlazados entre sí) a esos tres niveles: Unidad Estratigráfica, bolsa de material (para inventario) y objeto individual.

FOTO:
Aquí tenemos un fragmento de cerámica decorada ibérica que quedó atrapado en un derrumbe, y un trozo de barro del revoco de la pared en cuya superficie  quedó impregnada la impronta de la pintura del vaso cerámico. Si os fijáis, en un lado del pegote de barro se ve su número individual: 3545.